Psicología Especializada

La cirugía para la obesidad o cirugía bariátrica produce un cambio en la anatomía y fisiología del sistema digestivo, que limita la capacidad gástrica y/o las calorías y nutrientes que se pueden absorber. Según si se trata de un caso o el otro, hay procedimientos de dos tipos:

  • Procedimientos restrictivos: Balón Gástrico, Banda Gástrica y Manga Gástrica.
  • Procedimientos malabsorcivos: Bypass Gástrico (BG) y Derivación Biliopacreática (DBP).

La cirugía bariátrica no tiene una finalidad estética ni un efecto inmediato. Es claramente terapéutica y profiláctica de las múltiples comorbilidades de los obesos. Y se la considera como una herramienta para el cambio, es decir que no es suficiente por sí sola, sino que requiere de la participación del paciente, con el apoyo del equipo de profesionales.

Se traduce en una mejoría general en la calidad de vida del paciente, mediante la pérdida de peso significativa, el cambio en hábitos dietéticos y los controles regulares para prevenir complicaciones médicas. La intervención multidisciplinaria y el seguimiento postoperatorio prolongado son indispensables para dinamizar, mantener y consolidar un cambio permanente.

Uno de los fenómenos observados es que cuando los pacientes son conducidos sin más que las consultas de los especialistas al quirófano, y sin intervenciones posteriores, la tasa de fracasos aumenta considerablemente.

La atención psicológica para pacientes sometidos a un tratamiento quirúrgico de la obesidad, se justifica teniendo en cuenta la comorbilidad de trastornos psicológicos y psiquiátricos que, en algunos casos contribuyen a la aparición de dicha obesidad y en otros, son consecuencia de la misma. Por otro lado, los pacientes obesos operados, deben mantener una serie de cambios en hábitos alimenticios y en general en su estilo de vida, que requieren de apoyo y seguimiento psicoterapéutico y psicofarmacológico, los que pueden ser ofrecidos por profesionales de la salud mental (psicólogo, psiquiatra), especialmente entrenados para tal fin.

Tras la cirugía, el bienestar social y psicológico del paciente es el que determina el curso de la recuperación (extensión de la pérdida de peso en el largo plazo y grado de cumplimiento con el tratamiento), por lo cual, es de suma importancia la neutralización de estresores reales o potenciales en la vida de los pacientes, para que nada sea pretexto para alejarlos del camino de la recuperación.

Tiene como objetivos generales:

  • Orientación para el paciente y la familia.
  • Asesoría para el cambio conductual.
  • Seguimiento y refuerzo motivacional.
  • Neutralización de factores emocionales desfavorables para la recuperación.
  • Dinamización de apoyo de pares (grupos).